
Con información de la Agencia Nacional de Seguridad Industrial y de Protección al Medio Ambiente, de 2015 a 2017 se detectaron dos mil 416 fugas de hidrocarburo en todo el país, con una afectación de 680 mil metros cuadrados.
En esta lista también se encuentra el estado de Puebla, una de las entidades más vulnerables, pues de enero a septiembre de este mismo año, según cifras del Instituto para la Gestión, Administración y Vinculación Municipal (Igavim) se reportaron 556 tomas clandestinas, más del mil por ciento que en 2018.
Cómo recuperar la tierra
No todo está perdido cuando se derrama combustible en cultivos nacionales, pues la biorremediación es el mejor método para sanar la tierra dañada, sin embargo, este proceso no es sencillo, pues según la investigadora Beatriz Pérez Armendáriz, directora de la Facultad de Biotecnolía de la UPAEP, dependerá de la naturaleza del hidrocarburo, ya que la gasolina no se comporta igual que el diésel, y también se debe contemplar la profundidad y el movimiento del suelo que daña el manto freático.
