
Tlaxcala es uno de los estados más dinámicos en materia industrial en México, donde las empresas “crecen alegremente sin ningún monitoreo real” de las descargas tóxicas en la cuenca Zahuapan-Atoyac; además tiene basura fabril enterrada y es invadido por “mega granjas” contaminantes, sentencia el científico Andrés Barreda Marín a la llegada de la Caravana Toxitour a la descarga del corredor industrial Quetzalcóatl en la comunidad de Villalta, municipio de Tepetitla.
El científico de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) es uno de los coordinadores de este grupo conformado por eurodiputados y senadores estadounidenses; toxicólogos, especialistas, activistas, representantes de la iglesia Luterana, ecologistas y observadores internacionales, experimentados “en actos arbitrarios que cometen compañías transnacionales” y –sostiene– van a armar un escándalo en la Unión Europea”.
La Caravana Toxitour seleccionó seis puntos de contaminación considerados “muy graves” en el país, incluyen ríos con descargas y donde “mucha gente está muriendo y no entendemos por qué no se investigan a fondo estos lugares, porque detrás de esto hay redes de corrupción tremendas”.
