
Heredero del talento para la plástica que ha estado presente en su familia, a sus 25 años Antonio Ayala ha encontrado su propio estilo al cual define como un mensaje metafórico plasmado a través de la simplicidad estética.Actualmente Antonio Ayala forma parte de la exposición «Poética tlaxcalteca», en el centro Cultural Universitario (CCU), en el que participa con 10 piezas que toman la metáfora como eje central de su mensaje.
Desde muy pequeño, Antonio Ayala tomó por juguetes los pinceles de su padre, el pintor Antonio Delmar y, sin darse cuenta, comenzó a desarrollar una profesión a la que actualmente se enfoca de tiempo completo.
“Yo no tenía pensado dedicarme a la pintura, pero siempre tuve ese vínculo con ella y ahora estoy en una etapa en la que he encontrado una madurez técnica que me permite plasmar lo que quiero y tener mi propia identidad”, señaló.
A los 15 años, su obra ya había formado parte de exposiciones en países como Chile, Ecuador o Venezuela; sin embargo, aún faltaba un camino para encontrar el distintivo de su obra.
