De 2018 a la fecha, no hay denuncias formales contra migrantes ni detenciones de estos en el municipio de Apizaco, por lo que es preocupante que se les responsabilice de delincuencia y crezca la xenofobia en la sociedad, aseveró Elías Dávila Espinosa, representante del albergue “La Sagrada Familia”.
Refirió que esta imputación es uno de los argumentos por los cuales el ayuntamiento y pobladores contiguos a esta casa de atención a centroamericanos que pasan por este lugar en su trayecto al norte del país, colocaron una malla metálica que impide el acceso hacia la vía del ferrocarril y “solo nos dejaron una puerta chiquita que no es funcional; el candado –añadió- lo tiene un vecinito”.
Lamentó que la sociedad apizaquense tenga la idea de que la presencia de migrantes genera inseguridad en esta ciudad, específicamente en la Colonia Ferrocarrilera, donde se ubica este albergue desde hace varios años.
Se solicitó información al ayuntamiento sobre el número de centroamericanos en situación irregular en México que han sido denunciados y detenidos por cometer un delito, de 2018 a la fecha, pero afirmó que ninguno, “ni siquiera por orinar en la calle”, dijo.
“Se entiende que los vecinos tienen un poquito de miedo”, pero –subrayó- también es preocupante que esas personas extranjeras que pasan por Apizaco, sean acusadas y que no exista ningún procedimiento formal ante la policía.
Sin embargo, resaltó que le inquieta más que se ese temor de la sociedad pueda crecer colectivamente y afectar en mayor grado al migrante, para culparlo de todas las anomalías que se cometan. ”A lo mejor algunos sí lo hacen pero la mayoría no”.
Anotó que es de conocimiento público que en Apizaco los delitos son perpetrados principalmente por mexicanos y que en redadas se han identificado a paisanos de otros estados, como Veracruz y Chiapas, pero no a centroamericanos.
Consideró que el miedo puede crear sicosis y esta derivar en xenofobia hacia migrantes en tránsito. “Es delicado, porque la delincuencia viene por otro lado, no por ahí”. El peligro –acentuó- es que al rato va a crecer la xenofobia contra migrantes por el simple hecho de serlo, o que se busquen chivos expiatorios para resolver algún hecho en el que un centroamericano sea señalado responsable.
Expuso que la malla metálica es un reflejo de ese desprecio a migrantes que pasan por tierras mexicanas. Agregó que algunos vecinos argumentaron que estos extranjeros “dejan muy sucio, pero la Comisión Estatal de Derechos Humanos (CEDH) efectuó una verificación y corroboró que no es eso”.
Esa supervisión fue realizada como parte de la queja promovida en contra de la colocación de esa red “y esperamos que la CEDH emita en breve una recomendación al municipio de Apizaco por este hecho”, remarcó.
“Confiamos en que se quite con prontitud, fue instalada hace aproximadamente dos meses. Hemos tenido acercamientos con la presidencia municipal y se le ha comentado que se necesita tener un acceso peatonal al albergue; legalmente también se busca la manera de que nos libere el paso a esta casa”, indicó.
