La Comisión Estatal de Derechos Humanos (CEDH) se ha mostrado como un organismo débil en su actuación y callado en la protección de las garantías de las personas en Tlaxcala, en tanto que este tema es una asignatura pendiente para el gobierno del estado, aseveró al directora del Centro Fray Julián Garcés Derechos Humanos y Desarrollo Local, Alejandra Méndez Serrano.
A propósito de la conmemoración del Día Internacional de los Derechos Humanos, la directora de esta asociación civil consideró que la violación a las garantías fundamentales se ha ido agudizando en Tlaxcala, porque “es claro y evidente que el año pasado se anunciaron acciones para el saneamiento de la cuenca del Atoyac–Zahuapan a fin de cumplir los derechos ambientales, a la salud, a una vida digna y a la integridad; sin embargo, no se ha hecho nada a pesar de que la ciudadanía ha estado en permanente acción y presentando propuestas de política pública, investigación científica y técnica”.
Méndez Serrano aseveró que el gobierno estatal lejos de garantizar estos derechos, “simula y se opone a una vivencia de derechos humanos. Por ejemplo, en el tema de trata de personas con fines de explotación sexual el año pasado se hizo un esfuerzo entre sociedad civil y academia para presentar un programa estatal en la materia al Consejo Estatal contra la Trata de Personas y nos han dado largas, la problemática sigue ahí y ese es el problema”.
También está el problema de feminicidios, la violencia se agudiza, las mujeres siguen desapareciendo y los corredores de trata se extienden. “Hay una omisión terrible del gobierno, aunque sí una actitud de simulación porque en el discurso se dice preocupado, pero en los hechos sigue una cerrazón a pesar de que el programa ya tiene objetivos y actividades concretos, periodos de cumplimiento e indicadores de proceso y de impacto”.
En el caso de la CEDH, dijo que el organismo que no ha hecho su trabajo porque ha sido débil es su actuación de visibilizar las violaciones a los derechos humanos.

