Los fenómenos climatológicos registrados este año provocaron una caída de alrededor de 40 por ciento en la producción de maíz, al obtenerse una cosecha de entre 800 kilogramos y 1.5 toneladas por hectárea, señaló Heriberto López Briones, dirigente estatal de la Confederación Nacional Campesina (CNC).
Requirió al gobierno estatal incluir a productores afectados en el presupuesto de 2019,”porque van a quedarse sin recursos para comprar la semilla y el fertilizante”, pues calculó que de 220 mil hectáreas sembradas casi 36 por ciento fueron dañadas, esto es, unas 79 mil 200 hectáreas.
Urgió a que esos apoyos sean entregados a finales de febrero o principios de marzo del año entrante, ya que es necesario sembrar toda la superficie agrícola y para ello es fundamental contar a tiempo con los productos e implementos, para acelerar los trabajos en el campo y “para tener una expectativa clara de lo que se va a hacer”.
Asimismo, es importante que se otorgue la carta de garantía líquida que el gobierno del estado ha prometido, “para que los cebaderos puedan tener una muy buena línea de crédito”, añadió el líder cenecista.
Acentuó que el sector enfrenta una situación complicada porque la producción cayó aproximadamente 40 por ciento, aunque las expectativas de la Secretaría de Agricultura, Ganadería, Desarrollo Rural, Pesca y Alimentación (hoy Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural), “dicen que hay” cosecha, pero no es así.
En el caso de grandes productores que reportan entre siete y ocho toneladas por hectárea, en este año no las obtuvieron, ya que disminuyó hasta a cuatro toneladas, pese “a que utilizaron paquetes tecnológicos muy productivos”.
Apuntó que el ciclo agrícola transcurrió muy difícil, por lo que también va a estarlo el cierre, pues “no hubo pasturas, hay mucha gente que se deshace de su ganado, no hay grano. El gobierno debe entrar muy rápido a atender”, insistió.
Apremió a los gobiernos federal y estatal a ponerse de acuerdo lo más pronto posible en cuanto a los programas dirigidos a la agricultura, particularmente los estatales, ya que son los que se pueden aplicar con prontitud en apoyo a productores de muy bajos recursos.
Los ciclos han sido tan erráticos en los dos últimos años, por lo que en este momento “queremos mantener unidos a los núcleos agrícolas para que se le pueda revisar (las afectaciones) y les terminen de pagar los perjuicios por las heladas y las sequías, porque fueron eventos muy impresionantes”, remarcó.
Anotó que el gobierno estatal ya realiza el pago compensatorio por estos siniestros. “Les están cumpliendo y estamos todavía en el cierre de los programas, se tiene de aquí a último día de mes para que los proveedores terminen de entregar lo que se gestionó”.
Expuso que la CNC está pendiente de la apertura del nuevo programa 2019, pues las reglas de operación cambiarán y algunos esquemas que la Federación manejaba pasarán al estado, por eso –indicó- se ha tenido mucho acercamiento con el gobierno tlaxcalteca.

