Por Juan José Palacios Menéndez
Se mencionan diferentes escuelas o estilos dentro de torear, la escuela española que podemos dividir en la de Ronda (con Pedro Romero y su dinastía) o la de Sevilla con la dinastía de los Rodríguez (el más famoso Joaquín Rodríguez Costillares). La escuela mexicana por ejemplo Silverio Pérez o más resiente Jerónimo. También se mencionan el artista, el técnico, tremendista, poderoso o el temerario etc.
Recordemos que el toreo es un arte y se pueden combinar muchas técnicas y estilos en el mismo artista en una obra asi como el torero en una faena o a lo largo de su carrera puede ir evolucionando en esta amalgama de conceptos.
Creo que la esencia del toreo se lleva por dentro, lo que no se aprende en las escuelas o con ejemplos de matadores anteriores, “ese no sé qué” que trasmite algo diferente al público. Bien lo decía el Pasmo de Triana Juan Belmonte. “SE TOREA COMO SE ES” esta frese se refiera más a la personalidad que a la técnica, a la forma de interpretar su toreo. Claro que cuenta también la época que les tocó vivir y las circunstancias personales
Por eso hay muchos toreros con una gran técnica o escuela, pero contados son los verdaderos ídolos o figuras que tienen esa personalidad única que los coloca en ese lugar especial ante la afición.
Para ratificar esta frase podemos mencionar a algunos toreros y ver como son y compararlos con su tauromaquia y no quede duda
Rodolfo Rodríguez EL PANA su forma de ser tan particular y llena de claro obscuros todo un personaje que nunca pasada desapercibido, su calvario con el alcoholismo, su esfuerzo por salir adelante a pesar de el mismo. También su torero fue de altibajos, con grandes triunfos o escandalosos fracasos, que un trincherazo se caía la plaza o con un par de banderillas daba 3 0 4 vueltas al ruedo, tantos contrastes en su vida como en su tauromaquia, el día de su despedida en La México fue su renacer ( con rey mago) vivió y murió como él quiso.
David Silveti un matador muy preparado taurinamente, con una cultura exquisita, heredero de una de las más grandes dinastías de la tauromaquia mexicana, con una espiritualidad muy especial su problema en las piernas que estuvo más de la mitad de su carrera fuera de los ruedos. Toreando trasmina toda esa emoción en los lances, esa combinación de valor de su abuelo (Juan Silveti EL TIGRE DE GUANAJUATO) y de elegancia de su padre, afloraban su ética y estética. Un sentimiento hasta las lágrimas de David y del público.
Juan José Padilla El Siclon de Jerez mejor conocido como EL PIRATA con ese valor . y fuerza de voluntad a toda prueba, arriesgando siempre, su toreo es así con muchas cornadas, y sobreponiéndose a todos ellas, y en el segundo tercio siempre cumplidor sin importar las condiciones. Un claro ejemplo de la vocación de ser matador de toros.
Podemos mencionar a muchos más, como Armillita, Silverio, Garza, Gaona, o diestros contemporáneos Ponce, Morante, El Juli o José Tomas reflejan su personalidad en su toreo.
Hay toreros muy serios o parcos en lo personal como en su toreo, los matadores que son alegres, extrovertidos, gitanos, carismáticos también se reflejan en su quehacer en los ruedos. Los que son artistas dentro y fuera de los ruedos se perciben a distancia.
Este concepto también lo podemos aplicar del lado negativo si la persona es deshonesta, ventajosa, que podemos esperar de su labor no solo en el ruedo si no en la vida cotidiana, no solo para los toreros creo que en cualquier profesión el que hacer de las personas depende de su forma de ser, independientemente de la escuela o preparación que tengan.
