Opinion: Ricardo Emilio Romano
México por enésima ocasión volvió a demostrar su valía en los clavados y dominó casi por completo en los Juegos Centroamericanos y del Caribe en Barranquilla, Colombia. Tanto mujeres como hombres tuvieron en muchos casos competencias particulares por las preseas doradas y en sincronizados dominaron de principio a fin.
Fueron 6 días de competencias, los primeros seis de los Juegos en el país centro-sudamericano. El primer día, el 19 de julio, resaltaron los locales Diana Pineda y Sebastián Morales en el trampolín de un metro durante las preliminares de la competencia, siendo la colombiana una de las grandes animadoras al final de la competencia fuera de lo logrado por la delegación mexicana.
Para el 20, cayeron las primeras medallas. La ya mencionada Diana Pineda sorprendió en la fosa de clavados y las mexicanas Paola Espinosa y Carolina Mendoza sólo lograron acompañarla en el podio con plata y bronce respectivamente. También resultó en el primer fracaso de la histórica Paola quien, al tener una calidad y capacidad de nivel mundial, resulta negativo no haber conseguido la medalla de oro centroamericano.
En los hombres dentro de los clavados de un metro no hubo sorpresas con un Jahir Ocampo que mostró la talla y la jerarquía de un hombre que muy probablemente lo veremos peleando medallas olímpicas en Tokio 2020. Rommel Pacheco culminó tercero en esta misma prueba.
El sábado pasado Rommel pudo vengar su derrota en el trampolín de tres metros adjudicándose temprano las preliminares y más tarde la medalla de oro. Cabe mencionar que el colombiano Morales dominó en Veracruz hace 4 años y esta vez en casa los mexicanos le devolvieron el favor y tomaron las medallas en su propio hogar.
Para el final de la semana se premió la medalla de oro número 3 para México. Antes Gabriela Agundez logró el mejor puntaje desde los 10 metros y Jahir Ocampo junto con Rommel Pacheco sumaron el triplete en conjunto al colgarse la medalla máxima en los sincronizados de 3 metros. Pruebas en equipo que, por cierto, México dominó con cierta facilidad ante el resto de la competencia.
Y ese mismo domingo se dio una de las grandes victorias para el deporte cubano en los clavados con Anisley García al sorprender desde los 10 metros darle a su país una medalla inesperada en la competencia.
Hubo descanso de clavados el lunes para reiniciar el martes y finalizar el miércoles donde el himno nacional se escuchó 3 veces más con Iván García desde los 10 metros, Andrés Villarreal y otra vez Iván García en sincronizados de 10 metros, finalizando con Carolina Mendoza y un oro que se lo arrebató a una Paola Espinosa que se quedó a una medalla de ese color para igualar a Joaquín Capilla como los máximos ganadores de medallas centroamericanas (6) en la historia.
De esta forma México vuelve a confirmar que es el gigante del área y una de las 5 mejores federaciones de clavados del mundo. Muestran esa clase, calidad y competitividad como para verlos cada 4 años como una esperanza de medalla en los Juegos Olímpicos. Son 75 oros solamente en Centroamericanos para la delegación mexicana desde el inicio de las actividades de esta índole en 1926 en Ciudad de México. Ellos no imaginan cosas chin… las han hecho una realidad histórica.

