Los constantes movimientos en las comandancias de la Policía de Investigación adscrita a la Procuraduría General de Justicia del Estado (PGJE), ha entorpecido las indagatorias que tienen en las diferentes áreas, por lo que las designaciones -a modo- que realizan en esa área han dado lugar a que la delincuencia opere con total impunidad.
Por citar un ejemplo, el delito de narcomenudeo, y que es perseguido por el fuero común, es uno de los rubros que más han crecido en los últimos meses.
De acuerdo con el Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública (SESNSP), en el primer trimestre de 2018 creció el 162 por ciento las denuncias por narcomenudeo ante la PGJE, y que hasta el momento suman 34 casos.
En 2016 fueron 50 denuncias ante la PGJE, mientras que en 2017 alcanzaron 48, no obstante, en los tres primeros meses de 2018 ya van 34 casos.
En gran medida que las comandancias de la PGJE no operen, obedece a que no hay un mando que tenga el control, pues cada dos meses hace cambios en los grupos, por lo que el nuevo Comandante que llega a determinada área empieza de cero.
Lo anterior fue denunciado por oficiales de la Policía de Investigación, quienes afirmaron que los cambios que hacen por “conveniencia” en la PGJE, les impiden dar continuidad a una indagatoria con el fin de llegar al esclarecimiento de los hechos.

