
En busca de una candidata. Como Diógenes que recorría las calles de Atenas con una lámpara en la mano buscando a un hombre honrado. Así ha de estar el gobernador buscando a quien deba enarbolar los colores de su partido en la justa electoral 2021.
La administración pública siempre es una fuente primaria para encontrar aspirantes. Así ocurre en los últimos 50 años. Entre las y los 32 funcionarios de los organismos centralizados, desconcentrados y descentralizados, alguna o alguno ha de querer y tener posibilidades.
El primer problema que enfrenta el Ejecutivo local es que la equidad de género no es signo de su gobierno. Entre los 13 funcionarios que tienen el equivalente de secretarios de despacho, solo se localizan a tres mujeres: las secretarias de Planeación y Finanzas, la de Turismo y la contralora.
La secretaria de Planeación y Finanzas públicas ha laborado en las entrañas de la administración del PRI, del Congreso del estado y del municipio de Tlaxcala, pero nunca ha participado en un proceso de elección popular.
En Turismo se encuentran una abogada de origen, en cuyo currículum siempre destaca algunas estancias en universidades españolas. Sin embargo, es la única de las tres que se ha desempeñado, de manera fugaz, como secretaria de Gobierno y como diputada federal.
Quien se desempeña como contralora es contadora pública y ha obtenido posgrados en contribuciones y derecho fiscal. Tiene experiencia en la iniciativa privada y en organismos profesionales. Pero ninguna en participación popular.
Ubicar a cualquiera de ellas frente a las aspirantes de Morena y del PAN, exigiría emplearse a fondo, no solo entre el priismo sino en el gobierno del estado. De forma similar a lo ocurrido con el proceso de quien despacha hoy en Palacio de Gobierno.
Lo anterior determina que el tricolor tiene que cuidar a la presidenta municipal de Tlaxcala.
