
Con interpretaciones que marcan una trayectoria de 18 años, Carlos Rivera dio ayer «el mejor concierto de su vida».Así lo prometió, orgulloso de sus raíces tlaxcaltecas y de regresar al estadio Tlahuicole al que una vez, siendo muy joven, acudió para escuchar a algunos artistas y al que prometió volver como un artista consolidado.Para él, inaugurar la remodelación de ese importante inmueble deportivo para Tlaxcala significó mucho, fue por eso que en cada canción se entregó al público de la tierra que lo vio nacer.Carlos Rivera, originario de Huamantla y con raíces de Atltzayanca, la comuna de su abuelita a quien dedicó una melodía, hizo de todo en el escenario: interpretó, cantó y bailó, pero también lloró y lo hizo por quienes ya no están, pero también por aquellos que sufren los abusos de quienes tienen el poder.Con canciones como «Amo mi locura», «Te esperaba», «Sígueme», «Recuérdame», «Luna del cielo», «El hubiera no existe», «Te amo hoy», «Sería más fácil» y «Grito de Guerra», hizo corear a los más de 10 mil asistentes.Y con sus movimientos de caderas al cantar «Lo digo», «Como tú», «Voy a amarte» y «Bendita tu vida» puso a bailar a los presentes y arrancó varios suspiros y gritos de las mujeres.La noche siguió con algunas de las melodías más esperadas «Otras Vidas» y la KissCam que fue el escenario para que una pareja se diera el sí.
«Que lo nuestro se quede nuestro» y «Solo tú» «Fascinación», «Muero» y «Todavía no te olvido», «Ya no vives en mí», fueron de las canciones más aplaudidas.Mi corazón se queda aquí, te pertenece Tlaxcala, gracias por esta noche,fueron las palabras que dijo antes de cantar «Regrésame mi corazón», la melodía que contó con la participación de huehues de diversos municipios de la entidad y cuyo video musical fue filmado en el exconvento de San Francisco, en la capital del estado.
