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“CREÍAMOS QUE ERA TEMBLOR; LUEGO EL CERRO SEPULTÓ A UNA FAMILIA”; 6 MUERTOS EN CHAUTLA. Nota de: La Jornada de Oriente. http://www.lajornadadeoriente.com.mx/puebla/creiamos-que-era-temblor-luego-el-cerro-sepulto-a-una-familia-6-muertos-en-chautla/-W


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Lo que en un principio se pensó sería un fuerte temblor, resultó el crujir del desgajamiento del cerro La Conchita en la comunidad de Santo Tomás Chautla, en el municipio de Puebla, que sepultó a piedra y lodo a seis integrantes de una misma familia, los Leyva.

Dentro de la casa, que fue construida al filo del cerro con recursos del programa federal “Cuartos Rosas”, festejaban la graduación de Leonel Gutiérrez Leyva de la Telesecundaria “José Vasconcelos”.

Ahí estaban los primos, amigos y vecinos, un total de 14 personas que se hacinaron en la habitación entorno a una cazuela de mole, debido a la tromba que el miércoles azotó a esta comunidad.

Esa noche, en Chautla llovió por cerca de cuatro horas consecutivas y la barranca que atraviesa la junta auxiliar y colinda con la vivienda se convirtió en el cauce natural de un arroyo que recobra vida solo en temporadas de lluvia.

Esto provocó que alrededor de las 21 horas la tierra se reblandeciera y todos quedaran atrapados bajo el talud de arcilla.

El fuerte estruendo obligó a los lugareños a salir de sus viviendas para iniciar con palas y hasta con las manos el rescate de seis personas fallecidas y ocho heridas.

Con el arribo de los cuerpos de rescate, Bomberos, Protección Civil y paramédicos del Sistema de Urgencias Médicas Avanzadas (SUMA), los sobrevivientes fueron trasladados al Hospital General del Sur, La Mujer y Universitario, de los cuales dos ya fueron dados de alta.

Los fallecidos son los hermanos Joselyn Flores Leyva, de cuatro años; y Gaspar Flores Leyva, de seis; así como Fátima Muñoz Rodríguez, de nueve. Además, de Dulce Rosario Calbarín Merino, de 42; Antonia Leyva Flores, 41, y Eugenia Leyva Alvarado, de 61 años.

En un inicio, corrió la versión que habría una séptima fallecida, la señora Leticia Rodríguez Leyva, de 36 años; sin embargo, las autoridades confirmaron que continúa hospitalizada.

Hay que aclarar que las seis personas que perecieron, entre ellas tres niños, se encontraban de visita en la casa de la familia Gutiérrez.

Sin prever riesgo, construyen casas en escalinata sobre el cerro

En un recorrido por la comunidad de alta marginación, se pudo apreciar que existen decenas de casas construidas en la ladera del cerro, en una especie de escalinatas que podría poner en peligro a las personas que las habitan.

También se pudo apreciar al menos tres terrazas en la estructura del montículo –que limita con el relleno sanitario Chiltepeque–, donde los lugareños fueron edificando sin prever ningún riesgo.

Los pobladores consultados narraron que en un principio se pensó que era un sismo porque todo empezó a temblar, pero después se escuchó un crujido con el desgaje de la tierra que enterró a los moradores de la casa ubicada en la calle Melchor Ocampo.

En el lugar solo quedó una pared de pie y la cazuela de mole; mientras el agua no deja de correr a mitad de la calle.

Entre el lodo, se pudo apreciar una puerta metálica, ropa, juguetes, zapatos y hasta un perro muerto, que era la mascota de la familia.

“Estábamos conviviendo, porque mi nieto salió de la secundaria. No esperábamos que viniera el agua, yo me fui al rosario porque ya viene la fiesta de la virgen del Carmen, cuando se escuchó una bomba, fue como un temblor, y todos los tapó las bolas de lodo”, relató Víctor Gutiérrez Flores.

El sexagenario dijo que los vecinos corrieron para dar auxilio, pero a seis de los que lograron sacar “ya no tenían pulso”, es decir, no registraban signos vitales.

Notoriamente afectado, el entrevistado expuso que la casita la hizo su hijo, a pesar que le advirtió que todavía no construyera.

“Le dije, vamos a ser una barda y sí se deslava no va a pasar nada, pero no me hizo caso y ahí están las consecuencias”, confió.

La familia Leyva es de oficio albañil, y cuando no hay trabajo se dedican al campo.