La restauración de la Basílica de Nuestra de Señora de Ocotlán, templo ubicado en esa comunidad del municipio de Tlaxcala, sigue abandonada.
El 19 de septiembre próximo se cumplirán dos años del sismo que causó severas afectaciones no solo a ese templo religioso de la entidad, sino a por lo menos cinco más, y los trabajos para su remoción a cargo del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) no registran avance.
De hecho, desde hace más de un año y medio los trabajos para reparar los desperfectos que sufrió la Basílica de Nuestra de Señora de Ocotlán, por el sismo del 19 de septiembre de 2017, están detenidos.
En octubre de 2018, a más de un año de ese movimiento telúrico, personal enviado por el INAH colocó en la fachada del templo estructuras de madera y fierro para apuntalar las dos torres, el campanario y las torrecillas de la parte superior, pero, a decir de integrantes de la Sociedad de Caballeros y de la Sociedad de Andas de la Virgen de Ocotlán, es lo único que el Gobierno Federal ha hecho para restaurar una de las iglesias más visitadas, tanto por turismo nacional como internacional, en Tlaxcala.
Señalaron que la colocación de esos andamios más que causar un beneficio a la iglesia de Ocotlán agravan los desperfectos y han propiciado otro, pero que su principal preocupación es el peligro al que se exponen los fieles que la visitan, pues mencionaron que los amarres de alambre y lazo «se están venciendo» y eso podría ocasionar el colapso de la madera y los tubos.
De hecho, desde hace más de un año y medio los trabajos para reparar los desperfectos que sufrió la Basílica de Nuestra de Señora de Ocotlán, por el sismo del 19 de septiembre de 2017, están detenidos.
En octubre de 2018, a más de un año de ese movimiento telúrico, personal enviado por el INAH colocó en la fachada del templo estructuras de madera y fierro para apuntalar las dos torres, el campanario y las torrecillas de la parte superior, pero, a decir de integrantes de la Sociedad de Caballeros y de la Sociedad de Andas de la Virgen de Ocotlán, es lo único que el Gobierno Federal ha hecho para restaurar una de las iglesias más visitadas, tanto por turismo nacional como internacional, en Tlaxcala.
Señalaron que la colocación de esos andamios más que causar un beneficio a la iglesia de Ocotlán agravan los desperfectos y han propiciado otro, pero que su principal preocupación es el peligro al que se exponen los fieles que la visitan, pues mencionaron que los amarres de alambre y lazo «se están venciendo» y eso podría ocasionar el colapso de la madera y los tubos.

