Transformarse. La oportunidad coyuntural de la UATx. El plan de desarrollo 2018–2021 tiene que responder a las “gigantescas transformaciones”. No basta la refundación y el Modelo Humanista Integrador basado en Competencias.
La operación y funcionamiento de la UATx responde a muchos de los lineamientos establecidos por la política de educación superior. De los programas y proyectos que surgen con la planeación y evaluación de la década de los noventa.
La pertinencia de los programas de estudios, la implementación de competencias, la organización con base en créditos, la incorporación de temas como el medio ambiente, el segundo idioma, la movilidad y otros, es producto de la zanahoria del presupuesto extraordinario.
La organización con base en Dependencias de Educación Superior (DES), la articulación de los académicos en cuerpos académicos, el establecimiento de los sistemas de estímulos al personal docente, etc. etc., tendrán que revisarse.
La conferencia “La educación superior en la agenda del gobierno del Lic. Andrés Manuel López”, dictada por el subsecretario de Educación Superior, tiene que servir de marco de referencia y guía porque mucho de lo que se hace tiene que cambiar.
En primer lugar, el reconocimiento de sí misma. Retomar el pensamiento que se produce en y desde Tlaxcala, México y América Latina, el pensamiento crítico que se abandona junto con la teoría de la dependencia, el desarrollo desigual y otros.
En segundo lugar, la concreción territorial. El conocimiento que produce y sirve de base para la formación profesional hasta donde responde a las necesidades del desarrollo local sin dejar de lado la 4T.
En tercer lugar, tiene que decidir, para el ciclo escolar agosto–diciembre 2019, ¿qué servicios serán gratuitos? Definir la ruta del proceso gradual, por el que se hará efectivo el derecho humano a la educación superior. Transformarse. es una oportunidad coyuntural que no hay que dejar pasar.

