La doctora Judith Domínguez, experta en dermatología de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) explica que incluso una mínima dosis de Sol, que recibimos de manera cotidiana, provoca un daño acumulativo, en particular, en nuestro rostro, el cual recibe radiación solar directa, incluso aunque se tenga la piel morena o el día este nublado.