El presidente municipal de Tequexquitla Óscar Vélez Sánchez, confirmó que está dispuesto a renunciar al cargo si es que el gobernador Marco Antonio Mena Rodríguez y la federación no lo respaldan para enfrentar los delitos del fuero federal que se comenten en la región.
“Estoy molesto con el gobierno de Tlaxcala y seriamente estoy tomando conciencia a forma de plática familiar en que si la federación o el estado no me ayudan, yo prefiero dejar el cargo, la verdad no voy arriesgar mi vida como ahorita el caso del director que dejó solos a cinco niños por un sueldo, la verdad yo no estoy dispuesto a eso”, sentenció.
Lo anterior luego de que el director de seguridad Humberto N., fue asesinado el pasado fin de semana en las inmediaciones de Cuapiaxtla, lo localizaron sin órganos, esposado de manos y con huellas de tortura.
Aseguró que es alarmante el tema de la seguridad en Tequexquitla, actualmente los policías municipales están presentando su renuncia de manera voluntaria por temor a su integridad física.
Dijo que los próximos días podrían seguir desistiendo los uniformados, pues solo hay dos armas para toda la corporación, “habían 25 policías en ambos turnos y se han retirado cinco, la población a cuidar es de 20 mil habitantes y hay solo 5 patrullas”.
Molesto el edil culpó directamente a la Comisión Estatal de Seguridad (CES) por el proceso tardío y burocrático para que los policías presenten sus exámenes de control y confianza.
“Van a renunciar más, no sabemos exactamente cuántos, la renuncia es porque tenemos solamente dos armas de fuego en toda la corporación y estamos de acuerdo que ese problema no es mío, los mismo presidentes municipales de todo el estado me pueden apoyar confirmando que la CES tarda mucho para hacer la evaluación de control y confianza, luego cuando los mandan a traer, a veces los policías ya ni si quiera están en la corporación, hay desesperación”, señaló.
Por otro lado reprochó que el gobernador Marco Antonio Mena Rodríguez se negara a firmar la adquisición de armas que pretendía comprar el Ayuntamiento por parte de la Secretaría de la Defensa Nacional (SEDENA) con el argumento de que es el estado quien debe dotar de armamento.
“En el 2017 cumplí con todo lo que la SEDENA quería, junte el dinero de Fortamun para comprar armas, es más la misma SEDENA me llevó con su proveedor, pero que pasaba, al último se necesitaba la firma del gobernador y el gobernador no lo autorizó, porque, por que el estado me tenía que dotar de armas”, puntualizó.
