A partir del próximo 5 de enero y hasta el 30 de este mes, la Galería del Agua será sede de una exposición de los artistas Emerson Balderas y Jordi Raga, dos visiones plásticas distintas, pero que esta ocasión coinciden en este espacio de promoción del arte y la cultura ubicado en el municipio de Atltzayanca.
Se trata, explica el director de la galería, Rafael Cázares, de dos proyectos resultado de las residencias que llevan a cabo los dos creadores en dicho espacio, como parte del Programa Fomento a Proyectos y Coinversiones Culturales 2017 del Fondo Nacional para la Cultura y las Artes (Fonca) de la Secretaría de Cultura federal.
Recuerda que la Galería del Agua ha sido beneficiaria del programa de Fomento a Proyectos y Coinversiones Culturales desde 2012, lo cual le ha dado oportunidad para que autores nacionales e internacionales realicen residencias desde ese año a la fecha.
“Mediante el apoyo del Fonca nos propusimos encumbrar los resultados en Attlzayanca. En esta última etapa recibimos al artista Emerson Balderas para realizar una espectacular pintura mural en cerámica horneada, que lleva como título ‘Levanté una piedra y descubrí un mundo’”, abunda Rafael Cázares.
Por otra parte, agrega, el escultor español–inglés, Jordi Raga realizó una obra inspirado en los recursos naturales de la región, utilizando una piedra volcánica proveniente de las cercanías de Atltzayanca.
Emerson Balderas originario de la Ciudad de México y quien estudió arte en los Talleres de Iniciación Profesional en Artes Visuales (Tipav) y luego en La Esmeralda, “ha creado un colorido paisaje mítico, desbordante de símbolos y umbrales del tiempo. Divertido. También épico, pues deja ver los héroes, sacrificios y la poesía de las antiguas culturas mexicanas”.
Este artista plástico también es conocido en las redes sociales como Onitetemek, pues “fue bautizado así por unos niños de la sierra de Huauchinango cuando observaron el mundo fantástico de sus pinturas, como cuando levantas una piedra y descubres un universo diminuto, y te das cuenta que tú mismo estás debajo de otra gran piedra y alguien más encuentra tu pequeña existencia”, refiere el director de la Galería del Agua.
“Luces y sombras identifican su arte dramático, de mirada obsesiva y superposición de trazos, tirando al oscurantismo y su dimensión astrológica; la composición proviene de su afición por la biología, microscópica y telescópica. ¿Cómo puede ocurrir todo esto en una pintura? Hay que verlo en vivo y en directo, el día de la inauguración o durante las visitas guiadas a la Galería del Agua”, sugiere Rafael Cázares.
En tanto que Jordi Raga, quien cursó estudios de escultura en España, Grecia e Italia, durante su residencia en la Galería del Agua “nos enseñó a mover piedras y esto dice mucho de su presencia y colaboración”.
“Veamos esta historia, primero la madre Tierra proporcionó los agregados, luego un Señor volcán cocinó la mezcla y la escupió al aire; muchos años después unos hombres buscando a su dios juntaron el magma, en eso llegan desde Atltzayanca preguntando por los molcajetes ¿cómo se hacen y para qué sirven? Y a Jordi se le ocurre hacer algo en grande. Parece un cuento milenario, de la cocina y sus eras geológicas, donde los hombres aparecen en tan sólo un instante dando vida al despojo inerte a través de magias y rituales de sangre–sudor, cantando al dios mineral”.
Esta será la primera exposición de Jordi Raga en México, resalta Rafael Cázares, quien recuerda que ambas obras, el mural y la escultura, se presentarán en el acto público de inauguración el próximo sábado 5 de enero de 2019 a las 16 horas, con entrada libre, en la Galería del Agua, ubicada Atltzayanca, Tlaxcala.
Como parte del proceso de creación de los artistas mexicano y español, recuerda que durante las estancias ambos conocieron documentos emblemáticos de sustentabilidad y educación ambiental, como la Agenda 21 de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), el Plan 2030 y los textos de Félix Guattari sobre Las Tres Ecologías.
“Las residencias artísticas en nuestra sede –explica Rafael Cázares– son muy importantes por dos razones: porque generamos intercambios, los residentes aprovechan el lugar de retiro para producir obras de gran calidad, contando con casa, comida, talleres, materiales y asistencia, a cambio recibimos obras, cursos o colaboraciones, fortaleciendo las conexiones, circuitos y diversidad cultural”.
Y, “porque México tiene ahora la peor imagen en el mundo, por los tráficos y violencia, por el internet y la facilidad de multiplicar la negatividad, tanto que se pondera como una crisis de humanidad. En este sentido, con el espacio de residencias artísticas abrimos una ventana a las maravillas de nuestro país, sus culturas comunitarias y la hospitalidad”.
Desde otro punto de vista, advierte, estamos escribiendo nuestro nombre Atltzayanca en las vidas de los artistas, viajamos y salimos con ellos al mundo, formando parte significativa de sus vidas y viceversa.
“La Galería del Agua, como espacio independiente, fomenta la reflexión sobre arte, cultura, patrimonio y sustentabilidad ambiental, entrecruzando materias de filosofía, lingüística y sicoanálisis, porque debemos pensar el arte desde otros ámbitos no institucionales, manteniendo valores de libertad y tolerancia”.
De acuerdo con el también creador plástico, en el país falta detonar nuevos sitios de interés y para el desarrollo artístico entre la ruta Ciudad de México–Oaxaca, pues ésta se halla en competencia polarizada y núcleos atomizados. “Vale la pena pasar por Tlaxcala y disfrutar de la gloriosa paz y naturaleza, a dos horas de la capital del país y a cinco horas del estado sureño”.

