La semana pasada en el Congreso del estado se aprobó la creación de una comisión especial que según va a coadyuvar con las organizaciones civiles a realizar la solicitud de alerta de género. Tal iniciativa en apariencia podría representar un avance; sin embargo, analizando bien el asunto es un acto de gran simulación aderezado de ignorancia por parte de las parlamentarias y de todas esas mujeres que han vitoreado tal ocurrencia.
En el Congreso del estado no hace falta una comisión especial, en el palacio de Allende se necesita de mujeres que conozcan la Ley que Garantiza el Acceso a las Mujeres a una Vida Libre de Violencia y su reglamento, para que con “conocimiento de causa” se comprometan a dar cumplimiento a todo aquello que le mandata al Poder Legislativo y que tienen obligación de cumplir.
Además, con tanta insistencia en el tema de alerta de género se supondría que quienes buscan la declaratoria son expertas en el tema y que por lo menos han leído la guía práctica que puede consultarse en la página de la Conavim y que sabrían sobre el Informe de Evaluación del Funcionamiento del Mecanismo de Alerta de Violencia de Género contra las Mujeres presentado en junio pasado por el Instituto Nacional de las Mujeres y Eurosocial.
Si en el Congreso del estado alguien conociera y analizara la guía práctica y el informe de evaluación, tendría los elementos suficientes para tomar conciencia de que esta comisión especial, presidida por Michaelle Brito Vázquez, es una total impertinencia nacida en el mayoriteo, en el protagonismo político y en la ignorancia, pues antes de ayudar a las organizaciones civiles, deberían ayudarse a sí mismas a cumplir con sus obligaciones frente a la violencia feminicida, sabrían que tienen que realizar tareas de armonización legislativa, dotar a la ley citada del presupuesto que le dé vigencia y exigirían al Congreso de la Unión no recortar, como lo están haciendo, los presupuestos con perspectiva de género, lo que sí garantizaría la vida e integridad de las mujeres. De lo contrario, seguirán violentando la ley al existir omisión legislativa con perspectiva de género. Gracias por este 2018, nos leemos en 2019 para festejar los primeros 10 años de ser jornalera.
