Al político Joaquín Cisneros Fernández se le debe que en Tlaxcala fueran conocidos los tacos de canasta en la década de los 90, así lo indicó Austreberto Botis Jiménez, primer taquero ambulante que llegó a la capital proveniente de la Ciudad de México.
Reveló que durante el proceso electoral del dos de julio del año 2000, Cisneros Fernández, candidato priista al Senado de la República, le ordenó que elaborara 30 mil tacos.
Expuso que inicialmente se instaló en Plaza de la Constitución, pero el entonces alcalde capitalino, Benito Hernández, lo removió a la calle Porfirio Díaz, donde permaneció 13 años hasta que el sector Salud lo removió.
“(Benito Hernández) no me quería, me mandaba lejos, pero Dios es grande, siempre me iba bien”, contó.
Recordó que para celebrar el triunfo electoral con la militancia priista, Cisneros Fernández le ordenó que hiciera 50 mil tacos, y “así fue que los repartimos entre toda la gente”.

