POBLADORES DE SAN CRISTOBAL TEPATLAXCO EN TEXMELUCAN Y PERSONAL DEL EJERCITO SE ENFRENTAN POR MUERTE DE PRESUNTO HUACHICOLERO
Por: Ruta Informativa
SAN MARTIN TEXMELUCAN, PUE.- Un enfrentamiento entre elementos del Ejército Mexicano y Huachicoleros, convirtió a la población de San Cristóbal Tepatlaxco, durante la tarde-noche de este lunes en un campo de batalla creando pánico entre los ciudadanos.
De acuerdo con datos recopilados con los pobladores, se dio una persecución entre militares y personas dedicadas al trasiego de hidrocarburo, la persecución se dio en el Camino Real Atotonilco Tlaxcala, cuando la camioneta en la que viajaban los militares impacto fuertemente a la unidad involucrada con el robo de hidrocarburo en donde el conductor perdió la vida.
Estos hechos, desataron el enojo de las bandas de los llamados Halcones y Huachicoleros, quienes de inmediato se trasladaron a la carretera federal México-Puebla, a la altura de la curva en donde decidieron armarse con piedras, palos y bubos para enfrentar a los militares y hacer de esta zona un verdadero campo de batalla.
Tanto la Policía Municipal, Ministerial, Seguridad Física de Pemex, y personal del Ejército Mexicano, fueron rebasado y agredidos a pedradas por la turba, también reporteros que cubríamos la fuente fuimos obligados mediante amenazas a retirarnos del lugar, sin que nos permitieran grabar o tomar fotografías.
Otro grupo de los llamados Halcones, en su mayoría jóvenes cuyas edades oscilan de entre los 12 a los 25 años de edad, decidieron bloquear los accesos a la población colocando algunos troncos y llantas de automóviles a las que les prendieron fuego. Enormes columnas de humo negro, los ladridos de perros, gente desesperada por querer pasar para continuar su destino, amenazas y gritos fueron el panorama que se vivió durante la noche de este lunes en la población de Tepatlaxco, población secuestrada por huachicoleros.
Aunque en su mayoría de los halcones y huachicoleros son jóvenes, todos tienen la noción de que las prácticas que realizan son ilegales y actualmente son las de mayor incidencia y es un fenómeno que continua creciendo con los actos de sustracción ilegal, vía tomas clandestinas.
Esta demarcación, en los últimos meses se ha convertido en un segundo “Triangulo Rojo o Palmarito”, formado entre los municipios de Tlahuapan, Tlalancaleca y Texmelucan por el número de golpes y aseguramientos que se han registrado en múltiples intentos por combatir el robo de hidrocarburo a través de tomas clandestinas con operaciones a campo abierto.
Aunque se sabe, que estas operaciones delictivas incrementan el riesgo de fugas descontroladas, también para ellos representa un trabajo, cuya remuneración económica es mucho mejor al salario mínimo, es por ello que en diversas ocasiones han dejado en claro que defenderán los espacios que han tomado como sus territorios para la sustracción y el trasiego de hidrocarburo.


